Un ejercicio de metaperiodismo

“Hola, quisiera solicitar conocer si la reunión de la FAPE en Valladolid será  el 13 y el 14 de abril, y no como indica -seguramente por error- esta información;  también me interesaría conocer si está abierta al público en general y cualquier otra información que sobre ella que me pudieran facilitar (incluso darme de alta en su boletín de noticias). Un saludo y gracias por todo”.

[Bueno, la nota de arriba se refiere básicamente a un correo que mandé el 10 de marzo a comunicacion@fape.es . En realidad, la nota que me hubiera gustado mandar ya que en ella me equivoqué y escribí lo siguiente:

Hola, quisiera ‘socilitar’ confirmación sobre esta noticia http://www.europapress.es/castilla-y-leon/noticia-valladolid-acoge-dias-13-14-asamblea-federacion-asociaciones-periodistas-espana-fape-20120403121133.html y saber si es para el 13 y el 14 de abril; también me interesaría conocer si está abierta al público en general y cualquier información que sobre ella me pudieran facilitar (incluso darme de alta en su boletín de noticias). Un saludo y gracias por todo].

El evento me parecía muy interesante y estaba dispuesto a ir. Había estado encerrado en casa con Twitter, preparando futuros temas para Superperiodistas, y tenía ese regustillo amargo de no haber publicado nada en el blog pese a haber asistido a cómo se volvián noticia muchas de las cosas sobre las que merecía escribir (está claro que todo el mundo se equivoca, que tire la primera piedra quién esté libre de este pecado, pero esa no es la idea principal de este artículo).

¿Se puede hacer realmente periodismo sentado en una silla?

¿Lo que hace un gabinete de comunicación no es periodismo? Ante cualquier duda leed esto, porque seguramente se hizo desde una silla y aún así brilla.

La autora del texto es precisamente, la destinataria del correo que había mandado, la periodista @marta molina,  directora de Comunicación de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y seguramente autora también de esta nota de prensa.

Desde los gabinetes de prensa no sólo se mandan y elaboran notas, se atienden las dudas, y si se hace bien, se hace un seguimiento completo del área donde se trabaja, intuyendo las dificultades y diseñando estrategias de comunicación.

Tal parece ser el caso, porque el artículo Nosotros también somos Silicon Valley está plagado de datos, minería de datos o, si se prefiere, minería de noticias; sobre las que es posible operar en casos como estos de forma periodística:  porque quitar el polvo a las noticias olvidadas es también descubrirlas, e investigar se diferencia poco de no  perder la pista de estos temas de interés que pueden volver a atraparnos como público.

En cualquier caso, se opine o no lo mismo, tras este ejemplo subyace el eterno mantra periodístico de contrastar, sintetizar, jerarquizar y publicar información.

¿Qué es entonces una noticia?

La reunión de la FAPE es pública, se irá y se escribirá sobre ello aquí, pero puede que tal vez, allí no salte la noticia, sino en alguna mente, tiempo después, al leer sobre estas cosas encuentre una nueva fórmula de empleo para periodistas y lo haga público.

[Todo esto ya sucede, las ofertas de empleo para periodistas a un lado y otro del charco ya vuelan en Twitter (desde cuentas como @ijnetEs, por ejemplo)  y puede que lo hagan mientras se asiste a la mesa redonda].

¿Entonces dónde está la noticia y dónde de debe estar el periodista?

Formados para identificarlas, en el momento que las comunicamos, independientemente de si el público destinatario es más o menos amplio, nos paguen o no por ello exactamente, estamos haciendo periodismo.

Somos tan periodistas pensando desde una silla como pateando la calle para buscarla y es bueno hacer las dos cosas frecuentemente si es que publicamos.

[Muchos periodistas se enfadaron porque uno de los recortes de Mariano Rajoy en estos tiempos de crisis económica que atraviesa España, el de los 10.000 millones de euros en educación y sanidad, estaba escondido en el tercer párrafo de una nota de prensa pero la noticia estaba ahí y ese día, por mucho que preguntaron ese día, no obtuvieron explicación complementaria].

Un post, como una noticia, nunca concluye (y nunca nace siempre de un sitio concreto) solo se le da forma de píldora y se le busca en determinados sitios para que cualquier estómago pueda digerirlo y asimilarlo . La realidad noticiable suele ser episódica.

El periodista debe recapacitar, reflexionar sobre su oficio, puede que solo entonces descubra la noticia y la forma adecuada de trabajar en cada caso.

[En este fue no realizar una nota previa del  evento, pues como se ha podido ver ya se ha publicado, ni animar a la gente a ir si tiene tiempo, cada uno considera qué es lo más adecuado, sino publicar una reflexión].

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2 pensamientos en “Un ejercicio de metaperiodismo

  1. Precisamente por la existencia de informaciones “ocultas” entre los párrafos de una nota de prensa, siempre se dice que no se haga un copia y pega, que muchos hacen por falta de tiempo (y ganas).
    Lo que hacen los gabinetes de prensa es periodismo, sí, pero algo edulcorado. Y también es “la otra parte”, ya que se encargan de maquillar muchos datos, informaciones… para intentar engañar a los periodistas propiamente dichos. Entonces sí, es periodismo siempre y cuando lo consideremos como comunicación. Y es periodismo en absoluto, ya que seas un gabinete o un medio de comunicación (en su mayoría) respondes a unos colores políticos y a unas ideologías determinadas.
    Buen post y espero leer lo que se diga en la reunión de la FAPE, ya que no podré ir. 🙂

    • Hola Ana, gracias por comentar. Debo advertir que soy parcial. He hecho mis prácticas como responsable de prensa de un club deportivo de un deporte muy minoritario y antes de al hacerlas pensaba igual. Ellos antes eran los ‘dudosos’ y nosotros, cuanto menos (los verdaderos periodistas y paladines de la verdad) los buenos; y había que estar siempre con los ojos bien abiertos para ver si te la colaban… (los de gabinetes me refiero, como los RR.PP….)

      Pero tate, me di cuenta de que ahora uno de ‘esos’ (como los enemigos de Gila) era yo (un humilde estudiante de Periodismo).

      Mi ejemplo como puedes advertir es un caso límite pero real, como la autora del artículo y responsable de comunicación de la FAPE. En mi caso tenía que mandar previas (notas de prensa informativas: arriba ponía bien claro de qué club procedían) y tras las competiciones mandaba crónicas. La crónica deportiva es, como te decía, un caso atípico de periodismo, pero valga el ejemplo para poner el énfasis sobre ese caso claro de coloreo al que te refieres (que puede ser honesto o no).

      En el club me dieron completa libertad, y puedo decir que como responsable tenía la última palabra en lo que se mandaba a los medios. Entonces tomaba las decisiones como periodista y como responsable de prensa de la comunicación del club. Siempre dí toda la información importante de el equipo al que representaba y de los contrarios y (me pasaba de largo como puedes imaginar), consciente de que muchas veces publicaban las cosas tal cuál decidí no poner un titular, para obligar , al menos, a que se lo leyeran antes de publicarlo (me parecía lo más honesto aunque suele ser lo único que suelen cambiar los periodistas).

      ¿A dónde quiero llegar? Yo ofrecía la información desde un club, luego no era un delegado del periodista de la redacción, sino una fuente oficial (de una institución) y actuaba como una fuente más, el periodista en la redacción sólo tenía que leer la otra nota de prensa (del otro club o clubes si los había) y llamar, incluso acudir a los encuentros. ¿Crees que lo hacían la mayoría de las veces? ¿Sobre quién recaía la culpa? Tampoco ellos eran el enemigo.

      Se puede ser honesto y trabajar desde los gabinetes. Pero desde el otro lado se debe tratar cualquier información (no solo la de los gabinetes) como una fuente más. Era consciente como periodista de que la rutina en ocasiones impide contrastar estas cosas en una redacción y, por ello, el peso del periodismo (como periodista) recaía en lo que escribiera, sobre mi ética. Fue un buen ejercicio para meditar, te lo aseguro.

      Leerte me ha recordado a un post que escribí hace tiempo ( http://porunperiodismoalternativo.blogspot.com.es/search/label/perspectiva%20de%20los%20usos%20y%20gratificaciones ) en realidad, ese ejercicio que hice desde un gabinete lo tiene que hacer también un periodista en su medio (para adecuarse a las decisiones de sus jefes y a la política editorial) Esto cuestiona muchas veces el coloreo, como aquél que decide para su noticia un titular llamativo sobre otro informativo para atraer a más audiencia. Ser crítico y honesto con uno mismo y con lo que se hace siempre suele ser la solución más práctica. Podríamos hablar largo y tendido sobre ello.

      Muchas gracias por complementar el post, me parece muy valioso.

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