Sobre historias cortas y largas en la guerra

Contar cualquier historia nunca es fácil, y mucho menos una guerra con imágenes.

“Tuve la suerte de ser asignado para cubrir la muerte de Gaddafi. Gracias a Paris Match logré terminar la historia. Permitió que mi historia tuviera un principio, un medio y un final.”

Este breve relato del desenlace del conflicto de Libia hizo merecedor a Remi Ochlik del premio World Press Photo 2012 en la categoría de Noticias Generales. Lamentablemente no pudo ir a recogerlo. El fotoperiodista francés murió el 22 de febrero en la localidad de Homs, Siria, cubriendo otro episodio de la llamada primavera árabe. Tenía 28 años.

Joao Silva, fotógrafo del The New York Times, ganó varios WPPs. En 2010 piso una mina en la localidad afgana de Arghandaben, en Afganistán, cuando acompañaba la patrulla de una unidad de ejército de los EE.UU. No soltó la cámara ni dejo de hacer fotos ni cuando le hicieron un torniquete de urgencia para evacuarle en helicóptero. Él era la noticia, pero pocas veces el corsé de los ejércitos permite retratar el horror de la guerra más allá por miedo a perder la batalla de la opinión pública; las historias que se cuentan hoy soy muy escuetas, episódicas.

No fue el caso de Larry Barrows, el último gran fotógrafo que tuvo libertad para fotografiar una guerra en evolución, la de Vietnam. Pese a que algunas de sus fotos para la revista Life fueron censuradas por los horrores que retrataba sin pastiches, cuando salieron por fin a la luz contribuyeron a cambiar la mentalidad de una juventud, y esta dio la espalda al gobierno de Lyndon Johnson manifestándose contra la guerra al coro de:

“Hey, hey, LBJ: how many kids have you killed today?”

Hoy, no es extraño encontrar fotos de Barrows en los libros de historia americanos para ilustrar aquel conflicto enquistado en el orgullo de EE.UU. La muerte de esta leyenda del fotoperiodismo se produjo no obstante antes de finalizar el conflicto el 10 de febrero de 1971 cuando el helicóptero en el que viajaba junto con toda la tripulación cayó abatido por fuego antiaéreo en la frontera con Laos, país desde el que China distribuía recursos militares por el norte de Vietnam, y que fue bombardeado duramente durante la era Nixon, en uno más de esos conflictos silenciados, como demostración de fuerza pese a la decisión de retirada progresiva de las tropas norteamericanas. Ninguno de los tripulantes del helicóptero sobrevivió. Pese a que las fotos de Barrows cambiarían la historia, no pudo fotografiar su conclusión.

Pero Barrows murió y los años dorados del fotoperiodismo murieron con él. Son pocos los periodistas que se desplazan a cubrirlas que quieren y pueden superar el marcaje de las autoridades y tienen libertad de movimientos, bien porque para las fuerzas en conflicto suponen un elemento incómodo, bien porque los medios que asumen los costes de aquellos enviados les obligan a realizar varias conexiones en directo a lo largo del día para rentabilizar las el esfuerzo que supone en tiempos de crisis. Así lo explica Arturo Pérez-Reverte, para quien los años de perseguir guerras y el subidón de adrenalina ya han pasado; y que venera, sin embargo, como retoman algunos el testigo en peores condiciones.

“Si la foto no es lo bastante buena, es que no estás lo bastante cerca”, ya lo dijo Robet Cappa. Hoy en día los que retratan los conflictos son mayoritariamente ciudadanos del país donde suceden. Son también las llamadas ‘nuevas voces’ en cuyo honor se dedico el día de la libertad de prensa en el año 2012. Armados con un teléfono móvil fotografían y emiten videos de baja calidad pero que siguen mostrando los horrores de la guerra como ya hizo Francisco de Goya con su serie de grabados.

Lamentablemente estos testimonios, en la mayoría de los casos anónimos, carecen de la autoridad que les concedemos a los fotógrafos a quienes conceden premios en occidente. Con el apelativo ‘de Internet’ los medios de comunicación usan aquellos recursos que se cuelgan en Internet sin contar la historia de los testigos que las tomaron.

El humo y la sangre se confunden con propaganda pero los presentadores narran un breve texto que toman de las dos grandes agencias de prensa pervivientes desplazadas para vestir unos datos fríos e inhumanos; datos que no dicen nada de un conflicto, que al pronunciarse es posible leer en los rostros de los periodistas su trágica frialdad, pues más que aportar información sobre las preguntas que nos hacemos, ofrecen un relato parecido a un parte de guerra sobre un hecho aislado, que solo se relaciona con el resto de la realidad circundante con el número de víctimas, el periodo entre atentados o y la distancia en Km. del lugar de los hechos con la ciudad de nombre más reconocido para el público extranjero.

Se cosifica.

Se cuantifica.

Se identifica.

Y se pasa a otro tema, en ocasiones con un vano ‘ahora un tema más alegre’.

Faltan, junto a las imágenes, los testimonios de la gente y sus historias, capaces de conmover nuestras conciencias y hacer que nos sintamos reflejados. Que queramos saber, como entonces, quién está detrás y qué podemos hacer.

Gervasio Sánchez es uno de los fotógrafos de toda la vida que prosiguen en pie haciendo su trabajo contando los horrores de la guerra porque quiere seguir haciéndonos sentir que estas historias humanas nos conciernen.

Quiere que cuestionemos a nuestros poderes públicos que hacen para parar los conflictos incómodos, como el de Bosnia donde, como él dice, muchos diplomáticos y autoridades miraron para otro lado y fingieron desconocer lo que sucedía hasta que aparecieron las primeras imágenes contando aquella triste y vergonzosa historia de nuestra vieja Europa.


Son hitorias que trascienden el tiempo, el lugar y la concepción tradicional de de los bandos de un conflicto bélico para impactar con sus w’s hoy y siempre. Relatos que parece que solo podían contarse hace unos años y que hoy es casi imposible contar hasta el final.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s